Una larga lista de vicepresidentes complicados en la justicia por causas de corrupción

Nacionales 03 de noviembre Por
Otro caso emblemático en la región fue el del vicepresidente de Ecuador, Jorge Glas Espinel, detenido en el marco de la causa Odebrecht
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Por varios años, Amado Boudou retuvo el dudoso honor de ser el único caso de un vicepresidente en ejercicio procesado. Denunciado e investigado casi desde el comienzo de su gestión al lado de Cristina Kirchner (2011-2015), Boudou fue finalmente procesado por cohecho y negociaciones incompatibles con la función pública en junio de 2014, por el juez Ariel Lijo, en el marco de la causa Ciccone.

Por primera vez, un vicepresidente de la Nación en ejercicio era procesado por un delito de corrupción.

Desde entonces, se convirtió en el único funcionario que ejerció la vicepresidencia estando procesado. Cristina Kirchner nunca le pidió la renuncia: la elección de Amado Boudou como compañero de fórmula en 2011 había sido una decisión personalísima de la Presidente, inconsulta. Desplazar a su vicepresidente hubiera implicado admitir un error, por lo que la primera mandataria prefirió el silencio.

Ahora, la condición de ex vicepresidente entre rejas será también bastante exclusivapara Boudou. Sólo los rebotes del caso Odebrecht opacan un poco su récord. En Ecuador, el vicepresidente, Jorge Glas Espinel, compañero de fórmula de Lenin Moreno, sucesor de Rafael Correa, acaba de ser arrestado por corrupción.

Jorge Glas Espinel, un ingeniero de 48 años, fue elegido vicepresidente por primera vez en 2013, en fórmula con Rafael Correa, y fue reelegido para el mismo cargo en las elecciones presidenciales de mayo de 2017, esta vez secundando a Lenin Moreno.

Desde comienzos de octubre pasado, está preso por el caso Odebrecht, siendo el funcionario en ejercicio de más alto rango en ir a la cárcel en el marco del escándalo por los millonarios sobornos pagados por la firma brasileña en varios países de América Latina.

Sin sorpresas, Glas se declaró víctima de una persecución, dijo ser el político "más auditado de la historia del Ecuador", y advirtió que apelará "a instancias nacionales e internacionales" para defenderse. La fiscalía ecuatoriana considera por su parte que hay "elementos de convicción en investigación por asociación ilícita", como para procesar a Glas y a otras 18 personas.

Jose Conceicao Santos Filho, un delator de Odebrecht, acusó a Glas de haber recibido sobornos por 16 millones de dólares de la constructora brasileña.

A diferencia de Boudou, Glas renunció dos días después de ser acusado por la Procuraduría General del Estado por asociación ilícita, el 30 de septiembre. El 2 de octubre, le dictaron la prisión preventiva y el embargo de sus bienes y cuenta bancaria. Y fue encarcelado.

Pese a la prisión preventiva, Glas no pierde su cargo de vicepresidente, su ausencia es temporal hasta que se emita una sentencia firme.

Para Ecuador, también es un récord histórico: por primera vez, un vicepresidente en funciones cumple prisión preventiva. Nunca antes había sucedido. "El antecedente más cercano es el de Alberto Dahik, compañero de fórmula de Sixto Durán Ballén para el periodo 1992-1996, pero en circunstancias diferentes. Dahik también tuvo una orden de prisión en su contra, pero no fue detenido. Renunció a su cargo antes y consiguió asilo político en Costa Rica, desde 1995. Volvió al país cuando el juicio fue anulado", dice un artículo de El Comercio.

En Perú, los coletazos del caso Odebrecht implicaron la prisión preventiva para el ex presidente Ollanta Humala y su esposa, Nadine Heredia, y para el también ex presidente Alejandro Toledo. Humala y su esposa están acusados de blanqueo de dinero por los fondos que su partido supuestamente recibió del Gobierno de Venezuela y de la constructora brasileña Odebrecht para las campañas de 2006 y 2011.

Pero volviendo a la categoría de vicepresidentes, el caso Boudou contrasta con lo que acaba de suceder en Uruguay, donde el vice Raúl Sendic, acorralado por denuncias de malversación, renunció el pasado 9 de septiembre.

A diferencia de Cristina Kirchner, el presidente uruguayo, Tabaré Vázquez, y su fuerza política, el Frente Amplio, empujaron a Sendic a dar un paso al costado.

También en Uruguay éste fue un acontecimiento inusual; hasta ahora, una renuncia o salida de un vicepresidente siempre se había dado por golpes de Estado.

Sendic anunció su renuncia luego de que el Tribunal de Conducta Política del Frente Amplio determinara que había incurrido en un "proceder inaceptable en la utilización de dineros públicos". El vicepresidente está acusado de haber usado, mientras presidió la petrolera estatal ANCAP, tarjetas de crédito corporativas para consumos que no tenían que ver con su gestión. Además, su gestión al frente de la empresa dejó un déficit que en 2016 obligó al Parlamento a aprobar una inyección de capital de 872 millones de dólares para evitar su quiebra.

También Sendic se declaró "víctima" de la situación y aseguró no haberse enriquecido durante su gestión.

Finalmente, para encontrar otras compañías al ex vicepresidente argentino hay que desplazarse hasta el África, donde por lo menos dos vicepresidentes están en problemas con la justicia, por venalidad.

Uno es el angoleño Manuel Domingos Vicente (vicepresidente de Angola entre septiembre 2012 y septiembre 2017) procesado en junio de este año en Portugal por adquisición de bienes sin respetar las leyes vigentes en el país. Y por haber sobornado al juez a cargo de la causa, para eludir las consecuencias judiciales de esos actos.

Al parecer, la tendencia a comprar departamentos suntuosos en Europa es contagiosa, ya que por el mismo motivo el vicepresidente de Guinea Ecuatorial, Teodorin Obiang, fue condenado en Francia a tres años de prisión en suspenso y 30 millones de euros, por hallarlo culpable de lavado de dinero, de malversación de fondos públicos y de corrupción.

Teodorin Obiang, de 48 años, hijo del presidente Teodoro Obiang Nguema, había adquirido en Francia, entre 2000 y 2011, directamente o a través de empresas fantasma varios inmuebles de lujo en París, además de obras de arte y joyas, con fondos originados en la corrupción.

De momento, es poco probable que estos dos altos funcionarios africanos sean arrestados, en especial porque se trata de juicios en terceros países.

En resumidas cuentas, una compañía bastante magra para Amado Boudou, cuya situación, de momento, sólo puede ser equiparada a la del suspendido vicepresidente ecuatoriano.

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