“Es clave transformar la cultura del privilegio en cultura del trabajo”

Gremiales 04 de junio de 2018 Por
El delegado titular de los trabajadores argentinos disertó ante la Asamblea de la Conferencia Internacional del Trabajo en la OIT 2018 en Ginebra.
gerardo martinez

MUNDO GREMIAL: El secretario general de la Unión Obreros de la Construcción de la República Argentina (UOCRA), Gerardo Martínez, expuso este lunes en la 107° Conferencia Internacional del Trabajo  en Ginebra, como delegado titular de los trabajadores argentinos.

En su discurso trazó un análisis de la situación del mundo del trabajo, destacó los efectos del “fenómeno de la mundialización” y liberación de los capitales que trae consecuencias “relevantes” en la desigualdad social.

“Vemos Estados que se encuentran presionados para desmantelar sus instituciones de protección social paralizando los mecanismos de redistribución y estabilizadores de la sociedad. Los conflictos armados y las situaciones de violencia extrema devastan y asolan regiones enteras del mundo”, afirmó.

En ese marco, Martínez subrayó la necesidad de “avanzar en la realización de la justicia social” a través del mandato de la OIT, que “implica una justa distribución de la riqueza, condiciones de trabajo respetuosas de la dignidad humana y una conciliación entre la vida privada y profesional”.

“El incremento de la informalidad, la precarización y la falta de trabajo decente en las cadenas globales de suministro, es una alarma que no podemos dejar pasar y que representan el aumento de la inequidad y el fracaso de la globalización como respuesta al bienestar social”, agregó.

“Necesitamos que se generen economías sustentables, junto con protección social, trabajos seguros y salarios decentes”

Respecto a la realidad de los países del continente americano señaló que “están viviendo una época de incertidumbre” que se agrava por la “cultura del privilegio, caracterizada por la concentración de la riqueza, la disparidad en igualdad de oportunidades, la naturalización de la desigualdad y el predominio de los poderes hegemónicos, entre otros”.

“Es clave transformar esa “cultura del privilegio” en la cultura del trabajo, que es impulsora de la justicia social, para asegurar que “nadie se quede atrás” como esta expresado en la Agenda 2030”, destacó.

Sobre la Agenda, dijo que “no es solamente un compromiso de los gobiernos. Todos tenemos el derecho y la obligación de involucrarnos, construir y monitorear su cumplimiento. Debemos lograr un diálogo social institucionalizado para promover la cultura del encuentro, tal como nos señala Francisco”.

“Los sindicatos trabajamos en este camino. Necesitamos que se generen economías sustentables, junto con protección social, trabajos seguros y salarios decentes”, expresó.

“El único camino que observamos es el diálogo social donde estemos todos”

Sobre la situación de la mujer afirmó que “excede lo laboral y abarca lo político, social y cultural. Se trata de cuestiones que hacen a la dignidad de la persona. Esto constituye una “injusticia transversal” que debemos afrontar todos juntos: empleadores; trabajadores y gobierno, es una situación de desigualdad persistente”.

Para finalizar, habló de Argentina donde -serñaló- “se viven momentos de angustia y tristeza” con una crisis macroeconómica que “profundiza la grieta y alienta la falta de esperanza”.

“Una vez más caemos en las garras del fondo monetario. Los mercados reaccionan, el campo reacciona y los trabajadores también reaccionaremos defendiendo el desarrollo productivo, la industria nacional y la cultura del trabajo”, sostuvo.

Y concluyó: “El único camino que observamos es el diálogo social donde estemos todos, con una actitud virtuosa, apostando a superar este mal momento y transformarlo en una salida de desarrollo sustentable”.