
Hantavirus: prevención y cuidados frente a una enfermedad grave
Lucia Gonzalez
Se transmite principalmente a través de pequeños roedores silvestres que portan el virus sin enfermarse. “Estos animales eliminan el virus por las secreciones, que serían saliva, orina y excrementos. Cuando estas secreciones se secan, se pegan al polvo y pueden ser inhaladas por las personas”, explica Squillace. Por eso, la prevención se centra en evitar el contacto con roedores y sus ambientes.
Algunas regiones del país son consideradas endémicas. Según Squillace, “Hay varias zonas endémicas acá, en Santa Fe, Buenos Aires, entre Ríos… y en el sur, como Chubut y Neuquén, circula el virus Andes, que es mucho más agresivo”. En casos raros, este virus puede transmitirse de persona a persona, aunque representa solo un 10% de los contagios.
No existe vacuna ni tratamiento antiviral específico para esta enfermedad. “La única forma de evitar el hantavirus es la prevención”, aclara Squillace. Esto implica ventilar las viviendas o cabañas antes de ingresar, mantener patios y alrededores limpios, cortar pastos y maleza, y eliminar basurales o restos de comida que puedan atraer roedores. También recomienda medidas de limpieza específicas: “Si tenemos que barrer un piso de tierra que tenga polvo o excrementos, primero mojarlo para no levantar el polvo y después desinfectarlo con una solución de nueve partes de agua y una de lavandina”.
El uso de mascarillas N95 es aconsejable al limpiar espacios contaminados, ya que “un barbijo común no puede retener el hantavirus”, aclara el especialista. Además, al acampar se debe evitar dormir directamente sobre la maleza y asegurarse de consumir agua potable. En caso de no contar con agua segura, Squillace recomienda dejar reposar el agua con dos gotas de lavandina por litro durante 30 minutos antes de beberla.
El hantavirus presenta dos fases. En la primera, los síntomas son similares a los de la gripe: fiebre alta, dolores musculares y articulares, cefalea y molestias abdominales. En la segunda fase, la enfermedad puede afectar los pulmones, requiriendo internación e incluso asistencia respiratoria mecánica. “La consulta médica temprana es crucial para que el médico pueda diagnosticar a tiempo y tomar los recaudos necesarios”, advierte Squillace.
Aunque los casos son pocos, la gravedad de la enfermedad hace que la prevención y la atención temprana sean esenciales. “La prevención tiene que ver con la conducta y el tratamiento con los medicamentos y el médico, por supuesto. La prevención es nuestra mejor vacuna frente al hantavirus”, concluye Fabio Squillace.


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